Pedro Mancilla y Carla Silva hablaron sobre su experiencia en Ecobarrios

Durante un año, un ecobarrio ahorra 14.500 litros de agua, 71.369 kWh de electricidad, evita que 459 árboles sean cortados y reduce 21 toneladas de CO2.

Casi finalizando el Mes de la Sustentabilidad, el Centro de Alumnos de Construcción Civil (CACC UC), por medio de su vocalía de Sustentabilidad, organizó en conjunto con Ecobarrios, una charla en formato TED dirigida a la comunidad UC. Los expositores y coordinadores del desafío En Busca de un Ecobarrio, Pedro Mancilla y Carla Silva, relataron cómo se creó el proyecto en la villa Santa Elena, ubicada al sur del campus San Joaquín.

La iniciativa surgió cuando Pedro Mancilla y su equipo presentaron el programa de televisión “Sello Verde” a Canal 13. Esto les permitió viajar a distintos lugares del mundo y conocer a una serie de personajes, proyectos y situaciones que promovían un estilo de vida ecológico. En total fueron cerca de 500 entrevistas a líderes de distintos ámbitos.

“Lo que el programa buscaba era mostrar casos de éxitos, para que se llegara a la siguiente conclusión: Si esa persona, en ese lugar del mundo lo pudo hacer, entonces yo también puedo hacerlo. La idea era provocar acción en las comunidades televidentes, y sin saberlo, provocamos acción en la villa Santa Elena.

Carla Silva, por su parte, relató cómo Santa Elena creó su primer punto limpio y un comité de medio ambiente gracias a “Sello Verde”. “Poco a poco se empezó a difundir el reciclaje en la villa. Fuimos desarrollando distintas actividades y quisimos educar sobre cómo cambiar de hábitos. Entonces organizamos una Ecoferia e invitamos a Pedro Mancilla, para que diera una charla y motivara a la gente. Contra todo pronóstico apareció. Quedó sorprendido con la organización y nos planteó la siguiente idea: convertir la villa en un Ecobarrio” dijo Carla.

Así, se amplió el equipo y comenzó a aplicarse una metodología de innovación social. Se tomaron las ideas de la gente para transformarlas en proyectos reales. El elemento clave fue la participación ciudadana. Carla explicó que “la interpretación de Ecobarrio que tuvimos fue la siguiente: comunidad alegre de cuidar el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de sus habitantes, donde hay 2 pilares fundamentales: La organización o participación social y la educación ambiental”.

Entre los logros que destacan de la iniciativa, la villa logró reciclar 2.500 kg de residuos al mes, en comparación a otros puntos de Santiago que reciclan en promedio 600 kg. Además, mucha gente les escribió para que convirtieran sus barrios. Fue así que formaron una consultora que se dedica a crear Ecobarrios en Santiago.