Overshoot day

21 de Agosto 2014

El martes 19 de Agosto, se conmemoró una fecha vergonzosa que no es causa de ningún tipo de celebración. Es el denominado OVERSHOOT DAY o día del exceso en su mala traducción al español.

Este día representa el momento del año en que nos hemos consumido poco más de la biocapacidad o capacidad regenerativa de la tierra en un año, el resto del año estamos pasados de la cuenta, supliendo el déficit con fuentes no renovables o haciendo un sobreuso de ciertos recursos reduciendo la capacidad de estos para regenerarse.

La lógica detrás de este día es bastante simple, se trata de contrastar nuestro “gasto ambiental” entendido como la huella ecológica con la renta ambiental o capacidad regenerativa del planeta denominada biocapacidad. Una analogía simple de esto es entenderlo como una cuenta bancaria, el dinero en la cuenta es nuestro capital natural (bosques, suelo fértil, agua fresca, etc), los intereses que este genera sería la capacidad regenerativa o biocapacidad y lo que gastamos de ese dinero sería nuestra huella ecológica. El problema es que esta cuenta NO PUEDE quedar sin fondos.

El resultado es aún más alarmante si consideramos que el denominado OVERSHOOT DAY sucede cada año antes. El primero difundido en el año 1993 fue el 21 de octubre, diez años después el 2003 ocurrió el 22 de septiembre y hoy es el 19 de Agosto, acabando un mes antes cada diez años, a este paso la organización Footprint Network estima que para el año 2050 requeririamos tres planetas tierra para cubrir nuestra demanda insaciable de recursos.

Dos tendencias explican esta situación, primero somos más y consumimos mucho más, segundo y para empeorar las cosas, la capacidad regenerativa de la tierra está disminuyendo debido al impacto que generamos en los ecosistemas de nuestro planeta. Para visualizar lo grave de esta situación podemos usar la metáfora del embudo, donde ambas tendencias se grafican generando un espacio intermedio de sobrevivencia. Con el tiempo podemos ver cómo hemos estrechado dicho espacio y con esto, nuestras posibilidades para maniobrar en busca de una salida o apertura del embudo.

Otra opción

Al mirar esto con una perspectiva del tiempo, más sorprendente parece nuestro actuar, pues en la escala de la historia de la vida en la Tierra nosotros no somos más que unos aparecidos. Para dimensionar esto imaginen toda esa historia comprimida en un año, donde el 1 de enero a las 00.00 hrs. marca el origen de la vida. En esa escala la aparición del hombre como un especie sucede recién el 31 de diciembre a las 8 AM y toda la historia de la cual tenemos registro los últimos 15 segundos del último día del año.

En esta larga historia de la cual somos herederos, pero no protagonistas muchas especies han existido y perecido, pero la vida siempre ha encontrado una manera de perdurar y sin duda, lo hará en el futuro con o sin nosotros. Aclaremos las cosas, no estamos lidiando con el fin del mundo, pero sí con el potencial fin de una era donde nosotros podríamos perecer junto a muchas otras especies que componen nuestra familia evolutiva y generan los equilibrios que permitieron la evolución del hombre moderno.

Dediquemos un segundo a reflexionar sobre este día y cómo, cada uno de nosotros, podría hacer algo por cambiar las cosas desde su espacio de acción: hogar, trabajo, barrio, región país… etc… La gracia de nuestra especie es que a diferencia de otras, sabemos que sabemos, es decir estamos conscientes del conocimiento que manejamos y nuestra capacidad para cambiar el curso de las cosas, esto supone una enorme responsabilidad que no podemos eludir.

Francisco Urquiza, Coordinador Oficina de Sustentabilidad UC