Planta fotovoltaica del Punto Limpio UC consolida su aporte a casi un año de operación
A casi un año de su puesta en marcha, la planta fotovoltaica instalada en el Punto Limpio Central del campus San Joaquín se posiciona como la principal fuente de energía limpia de la UC, fortaleciendo la autonomía energética de este espacio.
Los paneles fotovoltaicos ubicados en el Punto Limpio Central del campus San Joaquín se ha consolidado como una de las principales infraestructuras de generación de energía limpia de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC).
Entre marzo y diciembre de 2025, el sistema produjo aproximadamente 20.800 kWh de energía renovable, de los cuales un 90% se redistribuye a otros sectores del campus, principalmente hacia el sector nororiente, que incluye zonas de la Facultad de Agronomía y las Aulas Lassen, mientras que el 10% restante abastece directamente al Punto Limpio Central.
Actualmente, esta planta representa cerca del 45% de la autogeneración total de energía limpia que utiliza la universidad, lo que equivale aproximadamente a un 0,3% del consumo eléctrico total de la UC, posicionándose como la de mayor aporte dentro del conjunto de instalaciones solares del campus. Además, el sistema permite mantener la operación del Punto Limpio por aproximadamente 10 horas en caso de corte de suministro eléctrico, considerando los consumos habituales del espacio.
En este contexto, la Dirección de Sustentabilidad de la UC realizó una charla de capacitación técnica sobre la planta fotovoltaica, con el objetivo de fortalecer las capacidades internas para su operación, mantenimiento y aprovechamiento educativo. La actividad, desarrollada junto a la empresa Nikola, estuvo dirigida a funcionarios de mantención y operaciones, al equipo de la Dirección de Sustentabilidad, académicos y estudiantes de la Facultad de Ingeniería.

Los paneles del Punto Limpio Central fueron instalados como parte del compromiso de la UC con la Estrategia para la Acción Climática y el Sistema de Gestión de Energía, con el objetivo de avanzar en autogeneración, eficiencia energética y uso de energías renovables dentro del campus. Tras su puesta en marcha, el proyecto se posicionó como una infraestructura clave para la operación autónoma del espacio, así como una plataforma demostrativa para la comunidad universitaria.
El asistente técnico de mantención de la Dirección de Infraestructura, Juan Carlos Rodríguez, consideró la instancia como una oportunidad para acercar esta tecnología a quienes trabajan directamente con la infraestructura del campus. “Es una muy buena iniciativa porque permite entender cómo funciona esta tecnología y los beneficios que trae a la universidad. Además, va en la línea del plan de sustentabilidad y de un uso más consciente y eficiente de la energía”, señaló.
Rodríguez explicó que el proyecto, que lleva cerca de un año en funcionamiento, cumple también un rol piloto con proyección institucional. “Es un punto demostrativo para estudiantes y funcionarios, pero también es funcional. Permite pensar, por ejemplo, en carga sustentable para vehículos eléctricos y en la posibilidad de escalar este tipo de sistemas a otros edificios ya construidos dentro de la universidad”.
Desde la Dirección de Sustentabilidad, la coordinadora del equipo de Carbono Neutralidad, Ignacia Rocco, explicó que la capacitación tuvo tres objetivos principales. “Primero, entregar herramientas técnicas al personal encargado de la operación y mantención de plantas fotovoltaicas, segundo, fortalecer el conocimiento del equipo de Sustentabilidad, ya que este espacio recibe visitas constantemente, y tercero, involucrar a estudiantes, especialmente de Ingeniería, que trabajaron durante el semestre con esta planta en el marco de un ramo académico”, detalló.
La profesional, además, destacó que esta planta es actualmente la de mayor aporte dentro del conjunto de instalaciones solares de la universidad. “La UC cuenta con tres plantas fotovoltaicas, y esta última, que incorpora tecnología más avanzada, representa aproximadamente el 45% de la autogeneración total de energía limpia que hoy se utiliza en la universidad”.
Asimismo, señaló que la planta se ha convertido en una de las más relevantes del campus en términos de generación, al incorporar tecnología de última generación, como un sistema de baterías de almacenamiento y monitoreo avanzado. “Las plantas fotovoltaicas cumplen un rol clave dentro del sistema de gestión de energía, porque permiten avanzar en autogeneración y en la integración de energías renovables a nuestros consumos”, afirmó.
Otro de los aspectos abordados durante la jornada fue la importancia del mantenimiento preventivo para asegurar la eficiencia del sistema. Actualmente, la limpieza de los paneles se realiza tres veces al año, especialmente antes de los periodos de mayor radiación solar, una práctica clave para maximizar la generación energética y prolongar la vida útil de la instalación.

Por su parte, Ignacio Correa, jefe de ingeniería de Nikola, explicó que la jornada se centró en presentar el sistema en terreno y enseñar buenas prácticas de operación, limpieza y mantenimiento preventivo. “Hoy el Punto Limpio es energéticamente autónomo: prácticamente no depende de la red eléctrica del campus e incluso puede aportar energía a otros consumos. En caso de corte de luz, es el único punto que permanece energizado”, señaló.
Correa agregó que se trata de un sistema completamente escalable. “Solo se necesita un tablero eléctrico y un techo disponible. Con eso, es posible alimentar distintos consumos, lo que abre muchas posibilidades de replicar este tipo de proyectos dentro de la universidad”, indicó.
Los participantes coincidieron en que este tipo de iniciativas no solo contribuyen a la reducción de costos y emisiones, sino que también fortalecen la formación y la cultura energética dentro de la comunidad universitaria. “Hoy el autoconsumo y el almacenamiento con baterías pueden parecer opcionales, pero en un futuro cercano serán una necesidad”, concluyó Correa.