Biodiversidad en los campus: una conversación regional desde La Tríada

23 de Enero 2026

El 5° Encuentro de Sustentabilidad de La Tríada: “Biodiversidad en los campus”, fue una instancia de diálogo y aprendizaje colaborativo que reunió a representantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), la Universidad de los Andes de Colombia y el Tecnológico de Monterrey de México (TEC). El encuentro tuvo como propósito compartir avances, desafíos y experiencias en torno a la […]

El 5° Encuentro de Sustentabilidad de La Tríada: “Biodiversidad en los campus”, fue una instancia de diálogo y aprendizaje colaborativo que reunió a representantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), la Universidad de los Andes de Colombia y el Tecnológico de Monterrey de México (TEC). El encuentro tuvo como propósito compartir avances, desafíos y experiencias en torno a la protección y promoción de la biodiversidad en espacios universitarios, entendiendo los campus como territorios vivos donde convergen gestión institucional, conocimiento académico y comunidad. 

La Tríada es una red de colaboración académica entre estas tres instituciones latinoamericanas que tiene por objetivo potenciar la colaboración en educación, investigación e innovación para enfrentar retos de América Latina en áreas como sustentabilidad y cambio climático, inteligencia artificial, patrimonio cultural, internacionalización e investigación. En encuentros anteriores, la red ha abordado temáticas como cultura y sustentabilidad, gestión de residuos, gestión energética y carbono neutralidad, consolidando un espacio permanente de reflexión aplicada y cooperación regional. 

La jornada fue moderada por Víctor Suazo, subdirector de sustentabilidad UC, quien destacó que estos encuentros buscan avanzar hacia una comprensión compartida de los desafíos que enfrentan las universidades en materia de sustentabilidad, reconociendo tanto los contextos locales como las oportunidades de trabajo conjunto. En esa línea, las presentaciones dieron cuenta de cómo la biodiversidad se ha convertido en un eje estratégico dentro de la planificación y gestión de los campus. 

Desde la UC, Raimundo Peñafiel, coordinador de gestión de la Dirección de Sustentabilidad, explicó que los campus de Santiago se encuentran insertos en entornos urbanos altamente intervenidos, lo que plantea desafíos específicos para la conservación de la biodiversidad. En este contexto, relevó la existencia de una Estrategia de Acción Climática que incorpora planes temáticos, entre ellos biodiversidad, y destacó iniciativas desarrolladas en el campus San Joaquín, como el Huerto San Francisco y el Vermicampus, concebidos como espacios comunitarios y laboratorios vivos de aprendizaje que promueven la participación y el vínculo entre teoría y práctica. Uno de los principales desafíos identificados fue la necesidad de acercar la generación de conocimiento académico a la implementación concreta en los espacios físicos de los campus, así como construir un relato común que oriente las acciones futuras. 

El huerto San Francisco, ubicado en el campus San Joaquín UC, es parte de los espacios comunitarios para conservar y propiciar la biodiversidad.

Desde la Universidad de los Andes de Colombia, Esteban Rodríguez, coordinador de sostenibilidad, señaló que la biodiversidad forma parte de uno de los ejes estructurales de su programa institucional, lo que permite articular de manera coherente las acciones asociadas a la gestión de los campus. En ese marco, Felipe Sierra presentó el Plan Maestro de Paisajes desarrollado entre 2012 y 2018, orientado a transformar el campus, inserto en un ecosistema de alta montaña en Bogotá, en un bosque urbano. Este proceso ha considerado estrategias de restauración ecológica, preservación de flora patrimonial y el diseño de Jardines Funcionales contempló especies nativas y endémicas. 

Una experiencia complementaria fue presentada por Giorgio Samaniego, supervisor de jardines del campus Monterrey del Tecnológico de Monterrey, quien expuso el trabajo realizado en más de 26 hectáreas de áreas verdes a partir de la profesionalización del manejo arbóreo y la implementación de planes de arbolado urbano y sustitución de especies. Estas acciones han permitido generar mejoras ambientales concretas, como la disminución de la temperatura del campus, además de impulsar proyectos de largo plazo, entre ellos la consolidación del campus como espacio de descanso para la mariposa monarca, proceso que implicó investigación, prueba y ajuste continuo. 

En el TEC de Monterrey dieron vida a un espacio de descanso para la mariposa monarca, proceso que implicó investigación, prueba y ajuste continuo. Fotografía cortesía: TEC Monterrey.

Las exposiciones también pusieron énfasis en la importancia de la vinculación entre gestión, academia y comunidad, destacando la necesidad de transformar la biodiversidad en los campus en una experiencia práctica y participativa. Desde Colombia, Esteban Rodríguez subrayó el valor de articular la sólida base académica con proyectos que integren educación ambiental, bienestar y participación comunitaria, como los Jardines Funcionales desarrollados mediante sesiones de co-creación interdisciplinaria, concebidos además como espacios abiertos para la investigación. 

En el caso del Tecnológico de Monterrey, Giorgio Samaniego profundizó en el programa Socio Formador, que vincula a estudiantes y académicos con proyectos de investigación aplicada, tales como la propagación de especies a partir de semillas, el desarrollo de protocolos de reproducción in vitro y la generación de reservas genéticas. Estas iniciativas se han extendido al entorno del campus a través del programa Distrito TEC, incorporando a comunidades aledañas en procesos formativos y de transferencia de conocimientos. 

Desde la UC, Raimundo Peñafiel destacó que las instancias participativas han sido clave para generar involucramiento y sentido de pertenencia en los espacios universitarios. Entre las iniciativas mencionadas se encuentran las forestaciones participativas, programas de educación ambiental para infancias en colegios vecinos, el voluntariado Estudiantes Comprometidos con la Sustentabilidad (ECOS) y la concepción de los campus como Laboratorios Vivos de Aprendizaje, enfoque que ha permitido desarrollar inventarios forestales, pasantías de caracterización de biodiversidad e investigaciones vinculadas a la gestión de residuos orgánicos y aguas grises. 

Otro de los aspectos abordados durante el encuentro fue la identificación de barreras institucionales y los factores que han facilitado la implementación de acciones en biodiversidad. Desde el TEC, Giorgio Samaniego señaló que uno de los principales desafíos ha sido transformar el imaginario tradicional de las áreas verdes, históricamente concebidas solo desde una lógica estética, hacia una visión que las entienda como espacios vivos, formativos y ecológicos. En este proceso, las alianzas con arquitectos paisajistas han sido clave para impulsar cambios culturales al interior de la institución. 

Raimundo Peñafiel, en tanto, apuntó a barreras culturales asociadas a la forma en que se diseñan y ejecutan los proyectos, destacando la necesidad de incorporar desde etapas tempranas una mirada de ciclo de vida, coordinaciones anticipadas y un trabajo colaborativo con comunidades internas y externas. Por su parte, Esteban Rodríguez indicó que uno de los mayores retos ha sido cambiar el paradigma de jardines “limpios” hacia modelos de recuperación ecológica que consideren la interacción con insectos y aves, así como lograr que las metodologías desarrolladas se integren de manera sostenida en los distintos equipos y edificios del campus. 

El diseño de los Jardines Funcionales de la U. Andes de Bogota contempló especies nativas y endémicas. Fotografía cortesía: U. Andes de Colombia.

El 5° Encuentro de Sustentabilidad de La Tríada evidenció que la biodiversidad en los campus universitarios no solo representa un desafío ambiental, sino también una oportunidad pedagógica, comunitaria y cultural. A través del intercambio de experiencias y la colaboración interuniversitaria, las instituciones participantes continúan avanzando hacia modelos de gestión más integrales, donde los campus se consolidan como espacios de aprendizaje, experimentación y compromiso con la sustentabilidad. 

Mira aquí la sesión completa.  


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Impacto de los incendios forestales en los ecosistemas de Chile

22 de Enero 2026

El impacto de los incendios forestales en los ecosistemas va más allá de la emergencia inmediata. Académicos de la UC explican cómo el fuego degrada el territorio y cuáles son los desafíos para su recuperación a largo plazo.

Cada verano en Chile, los incendios forestales arrasan con miles de hectáreas en la zona centro-sur del país, ya sea por intencionalidad, accidentes humanos o por condiciones climáticas, como altas temperaturas, sequía prolongada y olas de calor. 

La vegetación seca, la acumulación de material combustible y las altas temperaturas favorecen la combustión y la rápida propagación del fuego; esto se ve intensificado con el cambio climático y la expansión urbana hacia zonas rurales y forestales.

Junto con la pérdida humana y material, los ecosistemas que sostienen estos territorios también resultan profundamente afectados, condicionando las posibilidades de recuperación a largo plazo.

En este contexto, académicos de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) advierten que la degradación del ecosistema, y especialmente de los componentes que permiten su regeneración, compromete la biodiversidad, la seguridad humana y la capacidad de los territorios para reconstruirse. Asimismo, explican por qué, en muchos casos, permitir que la naturaleza actúe por sí sola puede ser clave en la etapa posterior a la emergencia.

Tras un incendio forestal, el suelo queda expuesto a una serie de cambios que no siempre son evidentes a simple vista. Según Mónica Antilén, directora del Instituto para el Desarrollo Sustentable UC y especialista en suelos, el impacto del fuego depende principalmente de su intensidad y del tiempo de exposición a altas temperaturas.

“Cuando ocurre un incendio, se consume la cobertura vegetal que protegía el suelo, dejando expuesta su capa superficial, que es la más fértil y funcional”, señaló. Esta capa contiene materia orgánica, microorganismos y estructuras clave para almacenar agua, sostener la vegetación y regular los ciclos de nutrientes.

Uno de los efectos más inmediatos es la pérdida de materia orgánica, un componente fundamental para la estructura del suelo. “La materia orgánica actúa como un pegamento que mantiene las partículas unidas. Cuando se quema, el suelo pierde esa cohesión y queda frágil”, explicó..

Tronco quemado por incendio forestal ocurrido en Santa Juana (2023). Foto cortesía de Mónica Antilén

En la práctica, esto significa que un suelo que antes se mantenía estable puede desarmarse fácilmente con el agua o el viento. Para ejemplificar, Antilén comparó: “Es como una quemadura en la piel, se pierde la capa protectora y lo que queda es mucho más vulnerable”.

Desde el punto de vista biológico, la actividad microbiana también puede disminuir drásticamente tras un incendio, aunque con el tiempo tiende a reactivarse. “El suelo tiene capacidad de regenerarse, pero ese proceso no es inmediato ni ocurre de la misma forma en todos los territorios”, advirtió.

La pérdida de estructura del suelo no solo afecta a la vegetación, sino que también puede comprometer otros usos del territorio, como la agricultura, la ganadería o la construcción de viviendas. “Un suelo degradado pierde su capacidad de sostener actividades humanas básicas, como producir alimentos o servir de base segura para una vivienda”, afirmó.

Por eso, enfatizó la importancia de evaluar el estado del suelo antes de avanzar en procesos de reconstrucción o reocupación del territorio. “No todos los suelos quedan iguales después del fuego. Cada lugar requiere una evaluación específica”, agregó.

¿Puede el ecosistema recuperarse por sí solo?

Pese a estos impactos, la regeneración del ecosistema no es necesariamente un proceso perdido. Pablo Becerra, experto en regeneración ecológica y académico de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC, coincide con Antilén en que la capacidad de recuperación depende del tipo de ecosistema, la región geográfica y la intensidad del incendio.

“En el centro-sur de Chile, gran parte de la vegetación nativa ha evolucionado históricamente con incendios. Muchas especies tienen la capacidad de rebrotar desde raíces o tocones que sobreviven al fuego”, explicó. De hecho, estimó que cerca del 80% de las especies leñosas de esta zona presentan mecanismos de rebrote.

Esto significa que, aunque la parte aérea de la vegetación se queme por completo, gran parte del sistema subterráneo permanece vivo y puede dar origen a nuevos brotes tras las primeras lluvias. En ese sentido, un área incendiada no deja de ser un bosque, sino que pasa a convertirse en un bosque en proceso de regeneración.

Parte de bosque quemado por incendio forestal ocurrido en Santa Juana (2023) con rebrotes de vegetación. Foto cortesía de Mónica Antilén

La regeneración, sin embargo, no es inmediata ni completa. Mientras la cobertura vegetal leñosa suele recuperarse con mayor rapidez, otros componentes del ecosistema se ven más afectados. Muchas especies herbáceas nativas y parte importante de la fauna, como insectos, pequeños mamíferos y aves que habitan el suelo, sufren altas tasas de mortalidad durante los incendios.

“La vegetación puede volver en algunos años, pero la biodiversidad no siempre se recupera al mismo ritmo”, señaló Becerra. Aunque los primeros signos de regeneración pueden aparecer a los pocos meses, la recuperación de un bosque puede tardar entre 20 a 25 años.

Uno de los puntos importantes que destacaron los especialistas es que intervenir apresuradamente un territorio incendiado puede resultar contraproducente. “En muchos casos, lo mejor que se puede hacer después de un incendio es permitir que el ecosistema se regenere de forma natural, y no hacer nada”, alertó Becerra.

El tránsito de personas, maquinaria o ganado sobre suelos recién quemados puede aumentar la compactación y la erosión, favoreciendo la pérdida de nutrientes. Solo en situaciones específicas, como zonas de alta pendiente con riesgo de erosión, se recomienda realizar intervenciones puntuales para estabilizar el terreno.

Asimismo, los académicos advierten que prácticas como la extracción de madera quemada pueden afectar negativamente la regeneración, ya que los troncos cumplen funciones ecológicas vitales, como aportar sombra, materia orgánica y servir de refugio para diversas especies.

Resiliencia ecológica tras el impacto de los incendios forestales

Mirando hacia el futuro, ambos expertos coinciden en que la resiliencia frente a incendios forestales no depende solo de la respuesta posterior al fuego, sino de decisiones de manejo territorial a largo plazo. La planificación del uso del suelo, la protección del bosque nativo y la reducción de la degradación previa son factores fundamentales para enfrentar incendios cada vez más frecuentes e intensos.

“Las decisiones deben basarse en evidencia científica”, señaló Becerra. “Intervenir sin conocimiento no solo implica un gasto innecesario de recursos, sino que puede empeorar la situación”.

En última instancia, el fin de las llamas no es el cierre de la emergencia, sino el inicio de un proceso biológico silencioso y delicado. Comprender que el suelo es un organismo vivo y vulnerable, y no solo un soporte físico, es clave para repensar cómo Chile enfrenta sus temporadas de incendios.


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UC y vecinos de la Remodelación San Borja trabajan juntos para relevar su patrimonio barrial 

16 de Enero 2026

La jornada se llevó a cabo en la azotea de la Torre 12 y reunió a residentes, dirigencias vecinales y actores institucionales, con el objetivo de compartir los principales resultados del estudio y abrir el diálogo con quienes formaron parte del proceso.  

Desde el área de Vinculación y Desarrollo Comunitario (VDC) de la Dirección de Sustentabilidad de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) en colaboración con la Dirección de Estudios Aplicados (EAA) de la Escuela de Antropología UC, se realizó un encuentro de devolución de una investigación patrimonial desarrollada junto a vecinos y vecinas del barrio Remodelación San Borja. 

La investigación fue desarrollada por Josefina Miranda, estudiante de Antropología UC, y Francisca Parra, estudiante de Historia UC, y contó con la guía de Josefina Irribarra, subdirectora EAA, y Alejandra Silva, investigadora de la misma Dirección. La pasantía, titulada “Elementos constitutivos del patrimonio cultural del Barrio Remodelación San Borja”, tuvo como objetivo relevar, desde la mirada de la comunidad, aquellos elementos materiales e inmateriales que conforman la identidad patrimonial del barrio.

Josefina Miranda y Francisca Parra presentado los resultados de la investigación a los vecinos del barrio Remodelación San Borja.

Entre los principales resultados, se identificó la arquitectura del barrio, sus pasarelas, parques, materialidades y espacios comunes, como elementos centrales del patrimonio barrial, estrechamente vinculados a la vida comunitaria. Asimismo, se relevó la memoria histórica asociada a los procesos sociopolíticos vividos en este espacio, como la dictadura y el estallido social, entendida como parte constituyente de una identidad patrimonial que se encuentra en permanente resignificación por parte de quienes lo habitan. 

La metodología contempló la realización de diez entrevistas semi estructuradas a vecinos, complementadas con ejercicios de cartografía social, además de un trabajo de archivo histórico en distintas instituciones, entre ellas la Biblioteca Nacional y el campus Lo Contador UC en donde se revisaron y digitalizaron documentos históricos provenientes del Archivo de Originales.  

Este proceso fue posible gracias a la colaboración con el Laboratorio de Patrimonio Documental y Humanidades Digitales (PLDHD), que realizó una jornada de digitalización en su laboratorio del campus San Joaquín, permitiendo seleccionar planos, fotografías y documentos fundamentales para reconstruir la historia del barrio.  

Plano del barrio San Borja rescatado de PLDHD

“Esta investigación se construyó a partir del diálogo con los vecinos y de su interés por relevar la historia del barrio. Esperamos que el material pueda ser un aporte para fortalecer iniciativas patrimoniales impulsadas por la propia comunidad”, señaló Josefina Miranda. 

El trabajo de nuestra universidad, junto a los vecinos de la Remodelación San Borja se inició en 2024, en el marco del proyecto “Puesta en valor del patrimonio, barrio Remodelación San Borja”. La iniciativa busca promover expresiones del patrimonio barrial desde sus propios vecinos, fortaleciendo la vinculación entre la universidad y los barrios aledaños al campus Casa Central UC. 

Entre las actividades desarrolladas se encuentra la primera versión de un concurso fotográfico patrimonial, posteriormente, se impulsó una convocatoria de relatos y testimonios, que dio origen a un cuadernillo de relatos patrimoniales presentado en 2025. Ese mismo año, se llevó a cabo una segunda versión del concurso fotográfico, dando continuidad al proceso de participación comunitaria. 

Desde VDC, Felipe Ávalos, coordinador del área, destacó el rol de la UC como aliado del territorio. “La Remodelación San Borja sigue construyéndose día a día a través de sus comunidades, organizaciones y dirigentes. La universidad puede cumplir un rol de apoyo, acompañando y fortaleciendo procesos que ya existen en el barrio”, afirmó. 

La historia del barrio San Borja

El conjunto de torres fue creado en la década de los 60’ como un proyecto de vivienda en altura impulsado por la Corporación de Mejoramiento Urbano (CORMU), consolidándose como un referente de la arquitectura moderna en Chile. Sin embargo, distintos acontecimientos históricos, entre ellos la dictadura, interrumpieron el desarrollo del proyecto original. 

A más de seis décadas de su construcción, su diseño urbano, la articulación entre torres, parques y pasarelas, y sus formas de convivencia comunitaria continúan distinguiéndose dentro del centro de Santiago. Ubicado en el corazón de la ciudad, este espacio ha sido escenario de importantes transformaciones sociales, desde su creación en el gobierno de Eduardo Frei Montalva, pasando por la dictadura, hasta el estallido social. 

La investigación fue valorada por recoger el sentir de quienes habitan cotidianamente el barrio. Alba Guerrero, presidenta del Comité de Adelanto y Seguridad de la Torre 12, dijo: “El patrimonio no siempre está declarado oficialmente, pero los vecinos valoran profundamente el lugar donde viven”. 

Asimismo, enfatizó la importancia de reconocer la identidad propia de la Remodelación San Borja. “Muchas veces se habla de San Borja por el hospital o el terminal, y se pierde lo que realmente somos como barrio. Aquí hay historia, convivencia e integración social que vale la pena cuidar”, señaló. 

La investigación concluyó con una serie de recomendaciones que contemplan poner a disposición de la comunidad el material recopilado en plataformas abiertas, además de la reactivación de espacios comunes, el fortalecimiento de vínculos con instituciones culturales cercanas y la generación de nuevos productos colaborativos que permitan seguir difundiendo la historia de la Remodelación San Borja

Vecinos, dirigentas y coordinación dialogando sobre los resultados de la investigación


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UC impulsa gestión integrada de datos para la sustentabilidad

14 de Enero 2026

La Dirección de Sustentabilidad UC, en conjunto con la Vicerrectoría de Inteligencia Digital, realizó una jornada informativa dirigida a las y los administradoras de campus de nuestra universidad, con el objetivo de dar a conocer el Sistema de Gestión de Datos de Sustentabilidad (SGDS), una plataforma institucional que busca fortalecer la toma de decisiones a partir del uso integrado de […]

La Dirección de Sustentabilidad UC, en conjunto con la Vicerrectoría de Inteligencia Digital, realizó una jornada informativa dirigida a las y los administradoras de campus de nuestra universidad, con el objetivo de dar a conocer el Sistema de Gestión de Datos de Sustentabilidad (SGDS), una plataforma institucional que busca fortalecer la toma de decisiones a partir del uso integrado de datos ambientales. La actividad permitió presentar el alcance del proyecto, sus etapas de desarrollo y el rol clave que cumplen los equipos de campus en la consolidación y análisis de la información. 

Durante la jornada, Maryon Urbina, directora de sustentabilidad UC, destacó que el sistema se enmarca en un proceso de piloto y experimentación, inicialmente enfocado en huella de carbono, con una proyección que incorpora dimensiones de gobernanza y aspectos sociales. En esa línea, subrayó la importancia de avanzar hacia una gestión de datos más robusta, trazable y estandarizada, que permita a nuestra institución contar con información confiable para monitorear su desempeño en sustentabilidad. 

Jornada informativa presentó a administradores de campus el Sistema de Gestión de Datos de Sustentabilidad UC.

Por su parte, Mariana Espinoza, jefa de proyectos de la Vicerrectoría de Inteligencia Digital, explicó que el SGDS surge al alero de la alianza estratégica entre la UC y Microsoft (ConectIA), que provee un conjunto de herramientas tecnológicas para el desarrollo de soluciones institucionales. Actualmente, el sistema permite analizar indicadores ambientales como consumo de agua, energía, gas y gestión de residuos, con el objetivo de evolucionar hacia una plataforma integral que incorpore indicadores ESG y ofrezca una visión macro de la universidad para una mejor toma de decisiones. 

El proyecto responde a desafíos estructurales en la gestión de información, como la existencia de múltiples orígenes de datos, la dependencia de procesos manuales, la falta de estandarización y la presencia de silos de información. Frente a ello, el SGDS propone beneficios concretos: automatización del registro de datos, visualizaciones claras y comprensibles, consolidación de la información en un entorno seguro y la implementación de estándares institucionales y regulatorios que agilizan y precisan los procesos. 

El visualizador en Power BI permite analizar indicadores ambientales y apoyar la toma de decisiones en sustentabilidad.

En cuanto a su desarrollo, la iniciativa contempla tres etapas. La primera corresponde a la construcción de la plataforma fundacional y la ingesta de datos; la segunda, actualmente en cierre, aborda el análisis integrado y la visualización de indicadores; mientras que una tercera fase proyecta la anticipación de escenarios, permitiendo simular, predecir y balancear indicadores para apoyar la planificación estratégica en sustentabilidad. 

Finalmente, Ignacia Rocco, coordinadora de carbono neutralidad de la dirección de sustentabilidad, relevó el rol de los administradores de campus como actores clave del sistema: examinar los reportes para extraer información relevante, entregar datos conforme a los estándares UC y aportar contexto frente a variaciones o situaciones específicas detectadas en los indicadores. El visualizador, desarrollado en Power BI, permite filtrar información por campus, consumo y superficie, descargar tablas y reportes, y se actualizará periódicamente con los datos proporcionados por cada unidad, fortaleciendo así una gestión colaborativa y basada en evidencia. 


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Programa ELEDUC da la bienvenida a nuevas estudiantes en su etapa de permanencia en la educación superior  

12 de Enero 2026

Un encuentro de cierre de año reunió a estudiantes que forman parte de la segunda etapa del programa ELEDUC, centrada en el acompañamiento y la permanencia en la educación superior.

En el Huerto San Francisco del Campus San Joaquín, el programa En Libertad de Educación (ELEDUC) de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) realizó un encuentro de cierre de año y bienvenida a 8 nuevas participantes que comienzan la segunda etapa del programa, centrada en el acompañamiento y la permanencia en la educación superior. 

Bajo la sombra de los árboles que rodean este espacio verde de nuestra universidad, la actividad reunió a 15 estudiantes que actualmente cursan, o comenzarán en marzo, estudios en institutos profesionales y centros de formación técnica. Se trató de una jornada pensada para fortalecer vínculos, compartir experiencias y proyectar el camino académico de quienes forman parte del programa. 

El encuentro tuvo como objetivo cerrar el año académico, dar la bienvenida a las nuevas estudiantes que se integran a esta etapa y comenzar a formar lazos entre quienes ya han avanzado en sus trayectorias educativas. Además, se generó un espacio de conversación donde las participantes compartieron sus desafíos, aprendizajes y expectativas en torno a su experiencia en la educación superior. 

Sandra Bustamante, coordinadora del programa ELEDUC, destacó la relevancia de este tipo de instancias. “El encuentro es realmente importante porque permite que las estudiantes se conozcan entre ellas, que quienes ya llevan más tiempo compartan su experiencia académica, las dificultades y también los logros. Eso ayuda mucho a disminuir la ansiedad de quienes recién comienzan y les muestra que no están solas en este proceso”, señaló. 

Durante la jornada también se abordaron aspectos prácticos del acompañamiento que entrega el programa, como los canales formales de contacto, la postulación a beneficios estudiantiles y los mecanismos de apoyo académico, incluyendo tutorías en caso de dificultades en alguna asignatura. 

A esto se suma un acompañamiento constante en el ámbito emocional, uno de los pilares del programa. “Muchas veces, cuando una estudiante atraviesa un momento complejo, somos el primer lugar al que acude. Ese vínculo, ese acompañamiento cercano y humano, es fundamental para que puedan sostener su proceso educativo”, añadió Bustamante. 

Pamela Jaque, quien iniciará estudios de Técnico en Gastronomía en el Instituto ENAC, relató que su ingreso a ELEDUC significó la oportunidad de retomar un sueño postergado. “Siempre quise estudiar, pero por trabajo y familia no pude. Hoy quiero crecer como mujer y como persona. Me siento tranquila y con confianza para empezar esta nueva etapa”, afirmó. 

El encuentro contó además con la presencia de familiares de las estudiantes, entre ellos madres, hijos e hijas. Para muchos de ellos, este proceso representa un cambio profundo y una fuente de motivación, al ver cómo el acceso a estudios superiores abre nuevos caminos y proyectos de vida. Isabel Cisterna, madre de una de las participantes, dijo: “Me siento emocionada porque se ha superado y tiene ganas de seguir estudiando”. 

Por otra parte, las participantes recibieron cajas de Navidad preparadas en conjunto con la Pastoral UC, que financió su elaboración, junto a regalos para hijos y nietos, donados por la Fundación Mujer Levanta. 

Asimismo, se realizó un reconocimiento especial a una de las participantes, quien se tituló de la carrera de Técnico en Trabajo Social. Para ella, ser parte de ELEDUC fue clave para sostener su camino académico. “Es un apoyo fundamental para poder ingresar, continuar y permanecer estudiando. Te entregan herramientas, acompañamiento y también la posibilidad de escuchar otras experiencias, que te ayudan a crecer y a proyectarte”, señaló. 

Reconocimiento a egresada de Técnico en Trabajo Social

Actualmente, el programa ELEDUC acompaña a mujeres que han decidido apostar por la educación como una herramienta de transformación personal y social. En esta etapa, son ellas las protagonistas de sus propios procesos, con sueños, metas y proyectos que comienzan a tomar forma en las aulas.  


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Planta fotovoltaica del Punto Limpio UC consolida su aporte a casi un año de operación 

8 de Enero 2026

A casi un año de su puesta en marcha, la planta fotovoltaica instalada en el Punto Limpio Central del campus San Joaquín se posiciona como la principal fuente de energía limpia de la UC, fortaleciendo la autonomía energética de este espacio. 

Los paneles fotovoltaicos ubicados en el Punto Limpio Central del campus San Joaquín se ha consolidado como una de las principales infraestructuras de generación de energía limpia de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC). 

Entre marzo y diciembre de 2025, el sistema produjo aproximadamente 20.800 kWh de energía renovable, de los cuales un 90% se redistribuye a otros sectores del campus, principalmente hacia el sector nororiente, que incluye zonas de la Facultad de Agronomía y las Aulas Lassen, mientras que el 10% restante abastece directamente al Punto Limpio Central. 

Actualmente, esta planta representa cerca del 45% de la autogeneración total de energía limpia que utiliza la universidad, lo que equivale aproximadamente a un 0,3% del consumo eléctrico total de la UC, posicionándose como la de mayor aporte dentro del conjunto de instalaciones solares del campus. Además, el sistema permite mantener la operación del Punto Limpio por aproximadamente 10 horas en caso de corte de suministro eléctrico, considerando los consumos habituales del espacio. 

En este contexto, la Dirección de Sustentabilidad de la UC realizó una charla de capacitación técnica sobre la planta fotovoltaica, con el objetivo de fortalecer las capacidades internas para su operación, mantenimiento y aprovechamiento educativo. La actividad, desarrollada junto a la empresa Nikola, estuvo dirigida a funcionarios de mantención y operaciones, al equipo de la Dirección de Sustentabilidad, académicos y estudiantes de la Facultad de Ingeniería. 

Capacitación del Proyecto Solar ubicado en el Punto Limpio Central del Campus San Joaquín

Los paneles del Punto Limpio Central fueron instalados como parte del compromiso de la UC con la Estrategia para la Acción Climática y el Sistema de Gestión de Energía, con el objetivo de avanzar en autogeneración, eficiencia energética y uso de energías renovables dentro del campus. Tras su puesta en marcha, el proyecto se posicionó como una infraestructura clave para la operación autónoma del espacio, así como una plataforma demostrativa para la comunidad universitaria. 

El asistente técnico de mantención de la Dirección de Infraestructura, Juan Carlos Rodríguez, consideró la instancia como una oportunidad para acercar esta tecnología a quienes trabajan directamente con la infraestructura del campus. “Es una muy buena iniciativa porque permite entender cómo funciona esta tecnología y los beneficios que trae a la universidad. Además, va en la línea del plan de sustentabilidad y de un uso más consciente y eficiente de la energía”, señaló. 

Rodríguez explicó que el proyecto, que lleva cerca de un año en funcionamiento, cumple también un rol piloto con proyección institucional. “Es un punto demostrativo para estudiantes y funcionarios, pero también es funcional. Permite pensar, por ejemplo, en carga sustentable para vehículos eléctricos y en la posibilidad de escalar este tipo de sistemas a otros edificios ya construidos dentro de la universidad”

Desde la Dirección de Sustentabilidad, la coordinadora del equipo de Carbono Neutralidad, Ignacia Rocco, explicó que la capacitación tuvo tres objetivos principales. “Primero, entregar herramientas técnicas al personal encargado de la operación y mantención de plantas fotovoltaicas, segundo, fortalecer el conocimiento del equipo de Sustentabilidad, ya que este espacio recibe visitas constantemente, y tercero, involucrar a estudiantes, especialmente de Ingeniería, que trabajaron durante el semestre con esta planta en el marco de un ramo académico”, detalló. 

La profesional, además, destacó que esta planta es actualmente la de mayor aporte dentro del conjunto de instalaciones solares de la universidad. “La UC cuenta con tres plantas fotovoltaicas, y esta última, que incorpora tecnología más avanzada, representa aproximadamente el 45% de la autogeneración total de energía limpia que hoy se utiliza en la universidad”. 

Asimismo, señaló que la planta se ha convertido en una de las más relevantes del campus en términos de generación, al incorporar tecnología de última generación, como un sistema de baterías de almacenamiento y monitoreo avanzado. “Las plantas fotovoltaicas cumplen un rol clave dentro del sistema de gestión de energía, porque permiten avanzar en autogeneración y en la integración de energías renovables a nuestros consumos”, afirmó. 

Otro de los aspectos abordados durante la jornada fue la importancia del mantenimiento preventivo para asegurar la eficiencia del sistema. Actualmente, la limpieza de los paneles se realiza tres veces al año, especialmente antes de los periodos de mayor radiación solar, una práctica clave para maximizar la generación energética y prolongar la vida útil de la instalación. 

Mantención y limpieza de los paneles fotovoltaicos ubicados en el Punto Limpio Central del Campus San Joaquín

Por su parte, Ignacio Correa, jefe de ingeniería de Nikola, explicó que la jornada se centró en presentar el sistema en terreno y enseñar buenas prácticas de operación, limpieza y mantenimiento preventivo. “Hoy el Punto Limpio es energéticamente autónomo: prácticamente no depende de la red eléctrica del campus e incluso puede aportar energía a otros consumos. En caso de corte de luz, es el único punto que permanece energizado”, señaló. 

Correa agregó que se trata de un sistema completamente escalable. “Solo se necesita un tablero eléctrico y un techo disponible. Con eso, es posible alimentar distintos consumos, lo que abre muchas posibilidades de replicar este tipo de proyectos dentro de la universidad”, indicó. 

Los participantes coincidieron en que este tipo de iniciativas no solo contribuyen a la reducción de costos y emisiones, sino que también fortalecen la formación y la cultura energética dentro de la comunidad universitaria. “Hoy el autoconsumo y el almacenamiento con baterías pueden parecer opcionales, pero en un futuro cercano serán una necesidad”, concluyó Correa. 


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COP30 bajo la lupa académica: Centro de Cambio Global UC publica informe sobre hitos, acuerdos y desafíos

6 de Enero 2026

La crisis climática avanza más rápido que la respuesta política global. Mientras los impactos del calentamiento global se intensifican y se distribuyen de manera desigual entre territorios y comunidades, los procesos multilaterales encargados de articular una respuesta colectiva enfrentan crecientes tensiones geopolíticas, económicas y sociales. En este contexto, el Centro de Cambio Global UC elaboró […]

La crisis climática avanza más rápido que la respuesta política global. Mientras los impactos del calentamiento global se intensifican y se distribuyen de manera desigual entre territorios y comunidades, los procesos multilaterales encargados de articular una respuesta colectiva enfrentan crecientes tensiones geopolíticas, económicas y sociales. En este contexto, el Centro de Cambio Global UC elaboró el documento Resumen de hitos y acuerdos alcanzados en la COP30, una síntesis analítica que busca ordenar, contextualizar y traducir los principales resultados de la trigésima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30), realizada en la ciudad de Belém, Brasil, entre el 10 y el 21 de noviembre pasado.

A diez años de la adopción del Acuerdo de París, la COP30 marcó un punto clave en la transición desde la definición de principios hacia la fase de implementación. Ya no se trata de acordar nuevos marcos normativos, sino de demostrar capacidad real para cumplirlos. El informe del Centro de Cambio Global UC se inserta precisamente en ese momento: no como un balance diplomático, sino como una herramienta de lectura crítica que permite comprender qué avances son estructurales, cuáles son todavía frágiles y qué implicancias concretas tienen estos acuerdos para países como Chile.

Representantes de gobiernos y organismos internacionales posan durante una de las jornadas oficiales de la COP30, realizada en Belém, Brasil, entre el 10 y el 21 de noviembre.
Photograph of the Heads of Delegation of the Climate Summit. (Photo: © UN Climate Change – Zo Guimarães)

“En un contexto global caracterizado por una creciente urgencia climática, una alta complejidad técnica y una fragmentación del debate público, resulta fundamental que las universidades asuman un rol activo como espacios de síntesis, análisis crítico y traducción del conocimiento”, explica Sebastián Vicuña, director del Centro de Cambio Global UC. Desde esa perspectiva, el documento busca aportar claridad, evidencia y contexto, contribuyendo a reducir la brecha entre negociación internacional y acción climática efectiva.

Un momento decisivo para la agenda climática internacional

El análisis del Centro de Cambio Global UC plantea que la COP30 refleja un cambio de énfasis en la agenda climática global. Diez años después del Acuerdo de París, el foco ya no está en la creación de nuevos compromisos generales, sino en la implementación de instrumentos que permitan enfrentar impactos que ya son visibles y crecientes. Adaptación, Financiamiento Climático y Transición Justa emergen como ejes centrales, desplazando parcialmente el protagonismo que durante años tuvo la Mitigación.

Sin embargo, este giro no está exento de tensiones. “La COP30 deja la impresión de una agenda climática internacional que avanza de manera desigual, tensionada entre la magnitud de la crisis y las limitaciones políticas, económicas y geopolíticas actuales”, sostiene Vicuña. A su juicio, persiste una brecha significativa entre la ambición declarada y la trayectoria real de emisiones, así como dificultades estructurales para avanzar de manera vinculante en la salida de los combustibles fósiles.

Esta ambivalencia, ya sea avances técnicos junto a una fragilidad política, atraviesa buena parte de los acuerdos alcanzados y constituye uno de los principales hallazgos del informe.

El trabajo técnico y menos visible que sustenta las negociaciones de la COP30. (Photo: © UN Climate Change – Kiara Worth)

Cuatro hitos para entender la COP30

El documento identifica cuatro hitos principales que permiten comprender el estado actual de la acción climática global. El primero es el inicio del tercer ciclo de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC 3.0). En 2025, los países comenzaron a presentar nuevos compromisos climáticos, en un contexto marcado por la urgencia científica y la presión social. No obstante, el informe muestra que, en términos agregados, estas NDC siguen siendo insuficientes para limitar el calentamiento mundial a muy por debajo de 2, preferiblemente a 1,5 grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales.

Un segundo eje central es el financiamiento climático. En la COP30 se acordó una ampliación significativa del nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado de Financiamiento (NCQG), lo que representa un avance político relevante. Sin embargo, el informe advierte que este acuerdo abre más preguntas que certezas. “Hay una triplicación del financiamiento climático en el NCQG, pero hay muchas dudas sobre cuanto se va a depositar de verdad y si estos fondos serán nuevos o transferidos desde otros fondos de ayuda internacional”, señala Fabrice Lambert, académico del Instituto de Geografía UC e investigador del Centro de Cambio Global UC.

El tercer hito corresponde a la operacionalización de la Meta Global de Adaptación (GGA), uno de los avances más significativos de la COP30. La aprobación de 59 indicadores globales marca un punto de inflexión en la manera en que la Adaptación al cambio climático es entendida y gestionada. “La adopción de estos indicadores convierte la Adaptación al cambio climático en un proceso medible, presupuestable y comparable globalmente”, explica Lambert. Esto no solo facilita la evaluación de políticas y proyectos, sino que abre la puerta a una mayor movilización de recursos financieros para Adaptación, un ámbito históricamente relegado frente a la Mitigación.

Finalmente, la COP30 consolidó la institucionalización de la Transición Justa a través del Belém Action Mechanism. Este acuerdo reconoce explícitamente que la transición climática debe ser inclusiva y centrada en derechos humanos, laborales, de género e indígenas, ampliando el marco de análisis más allá de lo estrictamente tecnológico o energético.

El Secretario Ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, durante el “Evento de Alto Nivel sobre Acción Climática Global. (Photo:© UN Climate Change – Diego Herculano)

Brechas persistentes y señales políticas

Pese a estos avances, el informe del Centro de Cambio Global UC subraya que la COP30 dejó al descubierto brechas estructurales que seguirán marcando la agenda climática en los próximos años. Entre ellas, la ausencia de una hoja de ruta vinculante para abandonar los combustibles fósiles, la baja ambición en mitigación de contaminantes climáticos de vida corta y las tensiones en torno a los mercados de carbono.

Además, el documento identifica señales políticas que, aunque no siempre quedaron plasmadas en los acuerdos finales, ayudan a leer el momento climático actual. “La política climática ya no es solo ambiental, sino también geopolítica, económica y cultural”, advierte Lambert. La ausencia de algunos actores clave y la resistencia de países productores de combustibles fósiles reflejan un consenso multilateral cada vez más fragmentado, con coaliciones parciales y procesos paralelos que desafían la gobernanza climática global.

Uno de los aportes centrales del Resumen de hitos y acuerdos alcanzados en la COP30 es relevar el papel que pueden y deben jugar las universidades en un escenario de urgencia climática. Para Sebastián Vicuña, la ciencia y la academia tienen un rol insustituible en el tránsito desde los acuerdos internacionales hacia la acción concreta. “La contribución universitaria no puede ser marginal ni reactiva. Debe ser proactiva, interdisciplinaria y comprometida con el impacto público”, señala.

En ese sentido, el documento busca informar y fortalecer la capacidad de actores públicos, privados y de la sociedad civil para comprender la complejidad de los acuerdos climáticos y tomar decisiones más informadas. A diez años del Acuerdo de París, esta síntesis elaborada por el Centro de Cambio Global UC se posiciona como una herramienta clave para entender dónde está hoy la acción climática global, qué avances son reales y qué desafíos siguen abiertos.

Un aporte desde la Pontificia Universidad Católica de Chile que busca acercar un debate altamente técnico a la ciudadanía y contribuir a que los compromisos globales se traduzcan en políticas, inversiones y acciones concretas frente a la crisis climática.

Revisa este documento aquí

Revisa este documento aquí (versión en inglés)


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VDC cierra el 2025 con más de 3 mil participantes y 71 iniciativas

5 de Enero 2026

Con 71 iniciativas desarrolladas, la participación de 2.497 vecinos y vecinas y el compromiso de 888 estudiantes, la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) reforzó durante 2025 su trabajo de vinculación comunitaria, fortaleciendo la relación con los barrios colindantes a sus campus y promoviendo el desarrollo local desde una perspectiva de sustentabilidad, bienestar y co-construcción territorial.  Durante el año pasado, la Dirección de […]

Con 71 iniciativas desarrolladas, la participación de 2.497 vecinos y vecinas y el compromiso de 888 estudiantes, la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) reforzó durante 2025 su trabajo de vinculación comunitaria, fortaleciendo la relación con los barrios colindantes a sus campus y promoviendo el desarrollo local desde una perspectiva de sustentabilidad, bienestar y co-construcción territorial

Durante el año pasado, la Dirección de Sustentabilidad de la Universidad Católica, a través de su área de Vinculación y Desarrollo Comunitario (VDC), desplegó una agenda de trabajo orientada a profundizar la relación entre la universidad y las comunidades vecinas a los campus San Joaquín, Casa Central, Oriente y Lo Contador. El trabajo se desarrolló en los ámbitos deeducación ambiental, salud y la puesta en valor del arte, la cultura y los patrimonios barriales, bajo un enfoque de compromiso social, colaboración bidireccional y sustentabilidad. 

En conjunto, las iniciativas impulsadas por VDC durante el año alcanzaron a 3.385 personas, consolidando a nuestra institución como un actor activo en el fortalecimiento del tejido social y comunitario de su entorno. 

Educación ambiental y trabajo con comunidades 

Uno de los principales focos del trabajo realizado durante este año fue la educación ambiental, la que concentró 36 iniciativas, y convocó a más de 1.000 participantes. 

En este marco, el Programa de Educación Medioambiental para Infancias (PEMI) se consolidó como una de las iniciativas centrales, articulando acciones educativas con comunidades escolares vecinas a los campus San Joaquín, Casa Central y Oriente. El proyecto se desarrolló durante el primer y segundo semestre, integrando recorridos por los campus, talleres prácticos de huerto escolar, preparación de suelo y actividades de forestación participativa. 

El primer semestre, se enfocó en dar a conocer las iniciativas de sustentabilidad del campus San Joaquín y en fortalecer el trabajo agroecológico, impulsando la creación de huertas escolares y procesos de transición hacia la forestación nativa como espacios de aprendizaje. 

En el segundo semestre, el programa incorporó nuevos talleres orientados a la comprensión de la importancia del suelo y el agua, así como al reconocimiento del bosque esclerófilo, sus componentes y relaciones, dando una mirada integral sobre los ecosistemas locales y los desafíos socioambientales desde la primera infancia. 

 Alumnos del Colegio Regina Pacis participando del Taller de Preparación de Suelo 

El PEMI contó con la participación de 474 estudiantes de distintos establecimientos educacionales. Además, se mantuvo el trabajo desarrollado junto al Colegio Julio Barrenechea, donde la asesoría en Certificación Ambiental dio continuidad a un proceso iniciado en 2023 y articulado durante todo el año 2025. Este trabajo, realizado en conjunto con la comunidad educativa del establecimiento, fortaleció la gestión ambiental escolar y la mejora continua de prácticas sustentables. 

Promoción del bienestar y salud  

Otro eje del trabajo impulsado por VDC fue la promoción del bienestar y la salud comunitaria. Para ello, se coordinaron 6 Ferias de Salud UC, implementadas en los barrios aledaños de San Joaquín, Casa Central y Oriente. 

En estas instancias participaron estudiantes de 10 carreras UC, entre ellas Medicina, Enfermería, Nutrición, Kinesiología, Psicología y Odontología, quienes desarrollaron acciones de orientación, educación y detección temprana de factores de riesgo, fortaleciendo el vínculo entre la formación académica y las necesidades reales de estas comunidades, beneficiando directamente a 611 vecinos y vecinas. 

El trabajo odontológico se desarrolló en dos líneas complementarias. La primera correspondió a operativos móviles a cargo de la organización estudiantil Odontomóvil e implementados en la Escuela Los Húsares, donde se atendió tanto a la comunidad educativa del establecimiento como a vecinos de la Junta de Vecinos. 

La segunda línea estuvo orientada a la educación de la salud bucal, a través de capacitaciones sobre a prevención y detección temprana del cáncer oral realizadas por el voluntariado Bocas Más que Dientes. Durante el primer semestre, el voluntariado trabajó junto al Club de Adulto Mayor San Borja, y en el segundo semestre con la Junta de Vecinos Villa Campus y la Junta de Vecinos Parque Universitario

Feria de salud realizada en la Plaza el Pedregal donde se entregaron asesorías en materias legales y en diversos programas sociales para las vecinas y vecinos

Voluntariados territoriales y trabajo colaborativo 

Por otra parte, se realizaron dos instancias de voluntariado territorial en colaboración con los Ecobarrios, orientadas a involucrar activamente a estudiantes en la mantención y mejoramiento de espacios comunitarios vinculados al desarrollo sustentable a escala barrial. 

La primera jornada se realizó en el Ecobarrio Villa Santa Elena, con la participación de estudiantes voluntarios de los diversos cursos del Instituto para el Desarrollo Sustentable, quienes trabajaron en múltiples cuadrillas realizando labores previamente acordadas con la directiva de la organización. 

La segunda instancia tuvo lugar en el Ecobarrio Los Húsares, con estudiantes del programa “Estudiantes Comprometidos con la Sustentabilidad” (ECOS) de la Dirección de Sustentabilidad, y se desarrolló de manera conjunta con la comunidad de la Escuela Julio Barrenechea,  robusteciendo la colaboración entre estudiantes, organizaciones territoriales y comunidades educativas. En esta actividad, el municipio aprovechó la instancia para realizar la entrega de composteras a la organización comunitaria, reforzando el trabajo colaborativo en torno a la gestión de residuos y la sustentabilidad barrial. 

Identidad barrial, arte y patrimonios 

El trabajo desarrollado por área de Vinculación y Desarrollo Comunitario en el ámbito del arte, la cultura y los patrimonios contempló 7 iniciativas, con un énfasis especial en la vinculación territorial sostenida con el barrio San Borja, orientado a la puesta en valor del patrimonio local, la memoria colectiva y el uso comunitario de los espacios públicos. 

Una de las actividades más relevantes fue el trabajo desarrollado junto a la comunidad del barrio San Borja, vecina al campus Casa Central, que incluyó la conmemoración del Día de los Patrimonios mediante la elaboración de un cuadernillo de relatos locales, construido de manera colaborativa entre vecinos y la Universidad Católica. Esta iniciativa permitió visibilizar memorias, experiencias y relatos del territorio, y dio paso a la creación de un comité cultural barrial, fortaleciendo la organización comunitaria y la proyección de nuevas acciones culturales en el sector. 

Vecinos participan de la actividad Relatos sobre el Barrio San Borja  

En este marco, se realizó también la conmemoración del aniversario de la Plaza de los Libros, ubicada en el barrio San Borja y reconocida como sitio de memoria. La actividad fue coorganizada por la Mesa de Trabajo de la Plaza de los Libros, integrada por la Red de Salud UC Christus, la Junta de Vecinos Blas Cañas y diversas organizaciones del sector, con el objetivo de revitalizar este espacio comunitario y fortalecer su uso barrial. 

La jornada contó con la participación del Coro Ciudadano San Borja, organización comunitaria surgida de un trabajo colaborativo entre la UC y la junta de vecinos del sector, que promueve una cultura de encuentro y la difusión de expresiones artísticas en espacios públicos del territorio. 

El Coro Ciudadano San Borja participó en la conmemoración del aniversario de la Plaza de los Libros.

En esta misma línea de fortalecimiento identitario, VDC impulsó el Concurso Fotográfico Patrimonial “Miradas de mi Barrio”, iniciativa que convocó a vecinos y vecinas a retratar su entorno desde sus propias miradas, fortaleciendo la identidad barrial y el sentido de pertenencia comunitaria, y complementando el trabajo desarrollado en torno a los patrimonios locales. 

Tarjeta Vecino UC: acceso a beneficios y servicios universitarios 

La Tarjeta Vecino UC, continuó siendo el principal canal de acceso a beneficios y servicios universitarios para las comunidades vecinas. Al cierre de 2025, el programa alcanzó 1.864 vecinos inscritos, lo que representa un crecimiento de 578 nuevos usuarios durante el año. 

Invitamos a las vecinas y vecinos a conocer los beneficios y servicios disponibles para la comunidad, los que buscan fortalecer el vínculo entre la universidad y su entorno territorial. 

Más información en: https://vecinos.uc.cl/beneficios/ 


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La comunidad UC celebra las fiestas de fin de año con talleres sustentables  

23 de Diciembre 2025

En el marco de la Campaña de Consumo Responsable y Circularidad, la Dirección de Sustentabilidad UC realizó dos talleres orientados a fomentar hábitos de consumo responsables en la comunidad universitaria, abordando la alimentación y la reutilización de materiales para regalos. Bajo el lema “Celebra con sentido”, estas instancias buscan proponer formas concretas para vivir unas fiestas más conscientes con el medioambiente.  El primer taller, […]

En el marco de la Campaña de Consumo Responsable y Circularidad, la Dirección de Sustentabilidad UC realizó dos talleres orientados a fomentar hábitos de consumo responsables en la comunidad universitaria, abordando la alimentación y la reutilización de materiales para regalos. Bajo el lema “Celebra con sentido”, estas instancias buscan proponer formas concretas para vivir unas fiestas más conscientes con el medioambiente. 

El primer taller, titulado “Sustentabilidad en la cocina de fin de año: propuesta de preparaciones”, se realizó en el Laboratorio de Técnicas Alimentarias de la Escuela de Ciencias de la Salud, en el campus San Joaquín. La actividad estuvo a cargo de Sebastián Tobar, chef y docente de la carrera de Nutrición y Dietética UC, quien enseñó a las y los asistentes la preparación de un menú completo utilizando ingredientes fáciles de encontrar en ferias libres o almacenes de barrio. 

Durante el taller se elaboró una entrada fría, un plato de fondo a base de pescado con papas y verduras, y un postre de frutos rojos. La instancia permitió reflexionar sobre el uso eficiente de los alimentos y la planificación de recetas equilibradas, accesibles y de bajo impacto ambiental. 

Taller de cocina sustentable realizado en el campus San Joaquín, donde integrantes de la comunidad UC aprendieron a preparar un menú de fin de año

Francisca Rodríguez, profesional de la Unidad de Desarrollo Estudiantil (DAE), valoró la experiencia: “Me pareció un muy buen taller, muy útil para aprender recetas que requieren pocos ingredientes y contar con un espacio para compartir con otros funcionarios y parte de la comunidad”. 

El segundo encuentro fue el taller de envoltorios sustentables para regalos, realizado en el marco de la celebración de Navidad. La actividad fue dirigida por Rosario Saldías, licenciada en Arte UC, quien enseñó distintas técnicas para envolver regalos reutilizando materiales en desuso y generalmente disponibles en los hogares. Durante el taller se trabajó con diarios, cajas de cartón reutilizadas, cáscaras de naranja y ramitas de hierbas secas, demostrando que es posible crear envoltorios creativos a partir de elementos simples y de bajo impacto ambiental. 

Taller de envoltorios sustentables realizado en el Huerto San Francisco, donde participantes de la comunidad UC reutilizaron materiales para envolver regalos de manera consciente

“Por la rapidez, muchas veces optamos por opciones menos sustentables. Este tipo de talleres invita a repensar con cosas que ya tenemos, sin gastar de más, y darles otra vida”, explicó Saldías. En tanto, María Soledad Alcaino, Asistente de posgrado en la Facultad de Matemáticas UC, destacó que “poder reutilizar cosas que normalmente botamos para crear algo bonito es muy importante”. 

Desde la Dirección de Sustentabilidad UC valoramos la convocatoria registrada en estas actividades realizadas en el campus San Joaquín, las que reafirman el compromiso de la comunidad universitaria por avanzar hacia una cultura de cuidado y responsabilidad socioambiental en todas nuestras celebraciones. 


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Menos desperdicio más conciencia, mantengamos un consumo responsable en estas fiestas

18 de Diciembre 2025

Con la llegada de las celebraciones de fin de año, el consumo aumenta y, con ello, también el impacto ambiental. Entre compras, cenas y reuniones, el llamado a vivir estas fechas desde un enfoque de consumo responsable y circular se vuelve cada vez más urgente, especialmente en un contexto donde los recursos naturales y los […]

Con la llegada de las celebraciones de fin de año, el consumo aumenta y, con ello, también el impacto ambiental. Entre compras, cenas y reuniones, el llamado a vivir estas fechas desde un enfoque de consumo responsable y circular se vuelve cada vez más urgente, especialmente en un contexto donde los recursos naturales y los sistemas productivos enfrentan una presión creciente. 

Durante diciembre y enero, los hogares suelen comprar y consumir más de lo necesario. En ese escenario, generar conciencia sobre nuestros hábitos se vuelve clave. El consumo responsable invita a reflexionar no solo sobre qué compramos, sino también cómo lo usamos y qué ocurre después. No se trata únicamente de gastar menos, sino de hacerlo con criterio: planificar las compras, priorizar productos locales y sustentables, y considerar todo el ciclo de vida de aquello que adquirimos. 

“Cambiar hábitos implica invertir tiempo al inicio, informarse y modificar rutinas, pero abre también la oportunidad de elegir alternativas locales, regenerativas y más coherentes con el cuidado del entorno”, Claudia Pabón, académica Instituto para el Desarrollo Sustentable UC & Facultad de Economía y Administración. 

Desde la mirada de la economía circular, cada decisión cotidiana importa. En períodos de alta demanda, como las fiestas, estos impactos se amplifican. La planificación, la moderación y la preferencia por opciones sostenibles no solo reducen la presión sobre los recursos naturales, sino que también ayudan a disminuir el estrés y el desgaste asociados a estas fechas. 

Evitar el desperdicio empieza en casa 

En el ámbito de la alimentación, las celebraciones suelen estar asociadas a la abundancia, lo que muchas veces se traduce en compras excesivas y altos niveles de desperdicio. Según datos de la FAO, cerca de un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o desperdicia, y una parte importante de esta pérdida ocurre en los hogares. Durante Navidad y Año Nuevo, estas cifras tienden a intensificarse debido a menús sobredimensionados, falta de planificación y escaso aprovechamiento de las sobras. 

Reducir el desperdicio comienza con gestos simples: organizar los menús con anticipación, comprar solo lo necesario, almacenar correctamente los alimentos y reutilizar preparaciones en nuevas recetas. Estas prácticas, además de disminuir residuos, permiten valorar el alimento como un recurso y no como un desecho. 

Revisa aquí “Sabores que cuida”, recetario sustentable para fiestas de fin de año 

Este recetario fue desarrollado por Natalia Arévalo, nutricionista del programa Alimentación Equilibrada de la Dirección de Salud y Bienestar Estudiantil.

Circularidad más allá de la mesa 

El intercambio de regalos es una tradición central de estas celebraciones, pero también uno de los momentos donde más aumentan las compras impulsivas y los desechos. Desde la economía circular, se propone repensar qué y por qué regalamos. Optar por productos locales, experiencias en lugar de objetos, regalos compartidos o iniciativas como el trueque permite reducir la huella ambiental y, al mismo tiempo, fortalecer vínculos. 

En este sentido, la académica de la Escuela de Administración UC Claudia Pabón plantea que uno de los principales desafíos para Chile no es solo aumentar las tasas de reciclaje, sino avanzar hacia una real trazabilidad del impacto de nuestras acciones, evaluando si efectivamente se reduce la demanda de recursos y la emisión de contaminantes en el corto, mediano y largo plazo. Solo desde esa mirada —señala— es posible impulsar innovaciones que generen cambios reales. 

Pabón también enfatiza que, en estas fechas, es clave volver al propósito de las celebraciones, entendiendo que el sentido de reunirse y compartir puede abrir espacio a prácticas más conscientes. Conversar en familia sobre cómo se quiere celebrar, acordar límites de consumo, priorizar un solo regalo significativo, organizarse con tiempo o elegir apoyar una causa común son acciones simples que pueden marcar una diferencia concreta. 

El rol de las empresas y la oportunidad de cambiar hábitos 

Las empresas cumplen un rol central en la transición hacia un modelo circular. Son ellas, explica Pabón, las que interpretan necesidades y deseos y los transforman en productos y servicios, por lo que su capacidad de innovación resulta clave para ofrecer alternativas que no solo reduzcan impactos ambientales, sino que también generen bienestar dentro de sus propias organizaciones. En Chile, existen tanto empresas consolidadas como emprendimientos que combinan funcionalidad y propósito, haciendo cada vez más accesibles las opciones sostenibles. 

Sostener estas prácticas más allá de las fiestas es uno de los grandes desafíos. Según la académica, el mayor impacto está en aquello que hacemos a diario: cómo nos transportamos, qué comemos y cómo limpiamos nuestros hogares y cuerpos. Cambiar hábitos implica invertir tiempo al inicio, informarse y modificar rutinas, pero abre también la oportunidad de elegir alternativas locales, regenerativas y más coherentes con el cuidado del entorno. 

Finalmente, las restricciones presupuestarias que muchas familias enfrentan en estas fechas pueden convertirse en una oportunidad para regalar con sentido, fortalecer economías locales y reconectar con lo esencial. Menos desperdicio y más conciencia reducen impactos ambientales y permiten vivir las fiestas de manera más significativa y alineada con los valores de cuidado, comunidad y responsabilidad compartida. 


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