ELEDUC recibe reconocimiento internacional por su aporte a la reinserción social
El programa En Libertad de Educación (ELEDUC) de la Pontificia Universidad Católica de Chile obtuvo el segundo lugar en los MacJannet Prize 2026, una distinción internacional que distingue iniciativas universitarias con alto impacto social. El jurado destacó el modelo de acompañamiento integral de ELEDUC, orientado a favorecer el acceso y permanencia en la educación superior de mujeres que se encuentran o han estado privadas de libertad.
La capacidad de la educación para abrir nuevas oportunidades, fortalecer trayectorias de vida y contribuir a procesos de reinserción social fue reconocida a nivel internacional luego de que el programa En Libertad de Educación (ELEDUC) de la Pontificia Universidad Católica de Chile obtuviera el segundo lugar en los 2026 MacJannet Prize Winners, distinción otorgada por la Red Talloreis de Universidades Comprometidas y la Fundación MacJannet a iniciativas universitarias que generan un impacto social significativo mediante el compromiso público y la vinculación con las comunidades.
Este reconocimiento posiciona a ELEDUC entre las experiencias de educación superior más destacadas del mundo en materia de ciudadanía global y compromiso social, valorando su propuesta de acompañamiento educativo dirigida a mujeres que se encuentran o han estado privadas de libertad, con el propósito de ampliar sus oportunidades de continuidad educativa y desarrollo personal.
Creado desde la convicción de que la educación puede constituirse en una herramienta concreta para ampliar oportunidades y fortalecer procesos de reinserción, el programa aborda diversas problemáticas que afectan a mujeres en contextos de encierro o egreso penitenciario, entre ellas las brechas educativas, la exclusión social, las dificultades de empleabilidad y los desafíos asociados a la salud mental. En un contexto en que Chile presenta una de las mayores poblaciones penitenciarias femeninas de América Latina, iniciativas como ELEDUC buscan responder a una necesidad social urgente desde una perspectiva de acompañamiento integral y construcción de capacidades.

Uno de los aspectos que el jurado del MacJannet Prize destacó en la experiencia chilena es su enfoque de largo plazo. Más allá de facilitar el ingreso a estudios superiores, ELEDUC desarrolla un proceso de acompañamiento que considera distintas etapas, desde la preparación para continuar estudios y el fortalecimiento de habilidades personales, hasta el apoyo para la permanencia académica y la consolidación de proyectos educativos y laborales futuros. Este modelo permite reconocer las trayectorias de las participantes desde sus potencialidades y no únicamente desde las barreras que han debido enfrentar.
El reconocimiento también representa un hito para la Universidad Católica, al evidenciar el alcance internacional que pueden alcanzar iniciativas que articulan el quehacer académico con desafíos sociales complejos. En este sentido, ELEDUC ha permitido construir puentes entre la universidad, instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil y personas que buscan reconstruir sus trayectorias educativas, promoviendo espacios de aprendizaje, acompañamiento y desarrollo de proyectos de vida.
Para Francisco Gallego, prorrector de gestión institucional UC, la distinción constituye un respaldo al trabajo colaborativo que ha sostenido el programa desde sus inicios. “Nos sentimos profundamente honrados y agradecidos de recibir este reconocimiento. ELEDUC es un proyecto colaborativo que busca poner a la universidad al servicio de uno de los desafíos más complejos de nuestra sociedad: la reinserción social de mujeres que han estado privadas de libertad. Esta iniciativa es también una expresión concreta de cómo la UC, como universidad compleja, está llamada a conectar la docencia, la investigación y el compromiso público para contribuir significativamente a la transformación de la sociedad. ELEDUC demuestra cómo esta misión cobra vida cuando la universidad trabaja con otros actores, escucha necesidades sociales reales y moviliza a su comunidad al servicio de la dignidad humana y el bien común”, señaló.

La dimensión humana del programa también ha sido clave para explicar su impacto. A través de tutorías, seguimiento personalizado y generación de redes de apoyo, ELEDUC busca que las participantes no solo accedan a oportunidades educativas, sino que puedan sostenerlas en el tiempo, fortaleciendo su autonomía y sus expectativas de futuro.
Ese acompañamiento ha sido determinante para Alejandra, participante de ELEDUC, quien actualmente cursa estudios para convertirse en asistente de odontología. Según relata, el apoyo constante del equipo del programa le ha permitido enfrentar las dificultades propias del proceso formativo y mantenerse motivada para continuar sus estudios.
“Poder estudiar lo que estoy estudiando significa todo para mí. Me gusta mucho, soy feliz haciendo esto. Además, los chiquillos siempre nos apoyan. Cuando he tenido problemas con algunos ramos, me han conseguido un tutor o alguien que me pueda enseñar”, comenta.
Para Alejandra, uno de los mayores logros que espera alcanzar gracias al programa es contar con una formación que le permita proyectar un nuevo futuro. “Lo que más valoro de esta experiencia es que voy a tener un título. Voy a tener un piso desde donde poder enfrentar la vida en adelante”, afirma.
Para Verónica Grand, estudiante de pedagogía en educación media y tutora de ELEDUC desde hace más de dos años, la experiencia ha permitido constatar el potencial transformador de la educación cuando se desarrolla desde la confianza, la cercanía y el reconocimiento de las capacidades de cada persona. La estudiante participó además en la postulación al MacJannet Prize, instancia en la que presentó el modelo de acompañamiento del programa y los aprendizajes que este ha significado para quienes colaboran en él.

“Lo que hace único a ELEDUC es que acompaña a las mujeres no solo mientras están privadas de libertad, sino también cuando retoman sus estudios y avanzan hacia su inserción laboral. Es un programa donde uno va a enseñar, pero también aprende mucho, porque permite cuestionar prejuicios y comprender que la educación puede abrir nuevas oportunidades en momentos muy complejos de la vida”, señaló. Asimismo, destacó que su participación ha influido directamente en su formación profesional, permitiéndole explorar nuevas áreas de interés pedagógico y descubrir una vocación vinculada a la educación de personas adultas.
En ese sentido, el segundo lugar obtenido en el MacJannet Prize 2026 trasciende la obtención de un reconocimiento internacional. También representa una validación al trabajo desarrollado por académicos(as), profesionales, tutores(as) y organizaciones colaboradoras que han apostado por ampliar las oportunidades educativas de mujeres que históricamente han enfrentado múltiples formas de exclusión, reafirmando el potencial de las universidades para contribuir a la construcción de sociedades más inclusivas y equitativas.