Una Salud como puente entre universidad, vecindarios y sustentabilidad
A un costado de los campus universitarios, donde el ritmo académico convive con la vida de barrio, vecinos esperan atención frente a distintos stands de salud, orientación jurídica y sustentabilidad. Algunos buscan resolver dudas médicas; otros, recibir apoyo legal o aprender sobre reciclaje y compostaje. Lo que parece una suma de servicios diversos responde, en […]
A un costado de los campus universitarios, donde el ritmo académico convive con la vida de barrio, vecinos esperan atención frente a distintos stands de salud, orientación jurídica y sustentabilidad. Algunos buscan resolver dudas médicas; otros, recibir apoyo legal o aprender sobre reciclaje y compostaje. Lo que parece una suma de servicios diversos responde, en realidad, a una misma idea: entender que la salud humana, ambiental y social forman parte de un mismo ecosistema.
Ese es precisamente el principio del enfoque “Una Salud” (One Health), promovido internacionalmente por organismos como la ONU y desarrollado también por distintas instituciones académicas, entre ellas la Pontificia Universidad Católica de Chile. La propuesta plantea que la salud de las personas está profundamente vinculada con el medioambiente, los animales y las condiciones sociales en que viven las comunidades.
Bajo esa mirada, las Ferias de Salud y Servicios UC, impulsadas por la Dirección de Sustentabilidad en colaboración con UC Christus, se han convertido en espacios donde distintas disciplinas universitarias colaboran para abordar el bienestar desde una perspectiva integral, acercando el conocimiento académico a los barrios cercanos a los campus.

Sebastián Navarro, coordinador de vinculación y relacionamiento con vecinos de la Dirección de Sustentabilidad UC, asegura que el principal valor de estas iniciativas radica justamente en esa integración. “Las Ferias de Salud y Servicios UC reconocen que la salud de las personas, los animales y el medio ambiente están estrechamente vinculadas y son interdependientes. Este enfoque se materializa en un despliegue integral de stands y servicios impulsados por distintas unidades UC: Odontología, Terapia Ocupacional, Kinesiología, Nutrición, Enfermería, a través de ‘Cuidados en Acción’; Medicina Familiar, Muévete por la Salud y la Clínica Jurídica, además de la Dirección de Sustentabilidad, que promueve hábitos sustentables, reciclaje y eficiencia energética, junto con la inscripción en Tarjeta Vecino UC. A ello se suma también la participación de Medicina Veterinaria
La escena se repite en cada jornada: estudiantes de distintas carreras atendiendo vecinos, adultos mayores resolviendo inquietudes legales, equipos de salud realizando controles preventivos y talleres ambientales orientados al cuidado del entorno. Más que operativos aislados, las ferias funcionan como espacios de encuentro territorial. “El objetivo es que la comunidad perciba estas dimensiones no como áreas separadas, sino como un sistema interdependiente que garantiza la calidad de vida en el territorio”, agrega Navarro.
La universidad y el barrio
Uno de los aspectos más relevantes de estas ferias es el vínculo que generan entre la universidad y las comunidades vecinas. Vecinos(as) que muchas veces observan la vida universitaria desde fuera encuentran aquí un espacio de acceso, orientación y acompañamiento. En esa línea, para la Dirección de Sustentabilidad UC estas iniciativas forman parte central de su trabajo de vinculación con el entorno cercano, promoviendo una relación permanente y colaborativa entre la Universidad y las comunidades vecinas a sus campus, conectando las capacidades UC con las necesidades e intereses de los barrios donde está presente.
En esa línea, desde la Facultad de Medicina UC destacan que este tipo de iniciativas permiten abordar la salud desde una perspectiva integral y conectada con la realidad cotidiana de las comunidades. La vicedecana de la Facultad de Medicina UC, Marcela Cisternas, señala que “la atención de salud, centrada en el paciente, requiere un abordaje multidisciplinario, que permita enfrentar en forma integral las necesidades en salud e idealmente debe desarrollarse donde están los pacientes, en su entorno y comunidades”.
Asimismo, agrega que el trabajo territorial también fortalece la formación estudiantil: “Este trabajo en problemáticas territoriales concretas permite formar a nuestros estudiantes en el valor del trabajo en equipo y que los equipos multidisciplinarios tienen mejor capacidad para responder en forma coordinada a las necesidades reales de las personas y sus comunidades”.

“Estas instancias funcionan como un puente de bidireccionalidad y vinculación territorial. Su rol principal es facilitar espacios de encuentro donde el conocimiento universitario se traduce en servicios concretos para los vecinos”, señala Navarro.
La experiencia también representa una oportunidad formativa para los estudiantes, quienes enfrentan necesidades reales fuera del aula y comprenden cómo sus disciplinas dialogan con problemas cotidianos.
“De este modo, la universidad sale de sus muros hacia los barrios más cercanos y el estudiante pone sus aprendizajes al servicio de la comunidad, fortaleciendo su confianza, ejercitando su comunicación y reconociendo al vecino como actor principal de la vida barrial”, añade.
Mercedes, vecina de 76 años, participó nuevamente este año tras asistir a una feria anterior. “El año pasado fui a la feria y me ayudó mucho el informe médico que me hicieron en el stand de medicina. Este año quería inscribirme a Tarjeta Vecino UC”, comenta.
Durante la jornada recorrió espacios vinculados a kinesiología, nutrición, odontología y atención médica general. Más allá de las prestaciones específicas, destaca el trato recibido y la cercanía de quienes participan.
“Aprendí que tengo que hacer más ejercicios, comer mejor y revisarme más seguido. Estas actividades benefician mucho el entorno. La gente es muy amable para explicar y hacerme entender”, dice. Para ella, este tipo de iniciativas cumplen un rol importante en el barrio. “Por supuesto que aportan a la comunidad que va más allá de los estudiantes. Estos servicios no son un negocio, son únicamente para ayudar”, afirma.
El bienestar también pasa por lo jurídico
Uno de los espacios que ha generado mayor interés dentro de las ferias es el stand de la Clínica Jurídica de la Facultad de Derecho UC. Allí, estudiantes acompañados por profesores entregan orientación legal gratuita a vecinos que muchas veces no tienen acceso a asesoría profesional.
Para Jaime Castillo, abogado y director de la Clínica Jurídica, esta labor se relaciona directamente con el enfoque de “Una Salud”, especialmente por el impacto que los problemas legales tienen sobre la calidad de vida y la salud mental de las personas.
“El aporte nuestro de la Facultad de Derecho es otorgar orientación legal a las personas que acuden a esta feria de salud y servicios. Como orientación jurídica podemos hacer un trabajo muy potente”, explica.
Las consultas más frecuentes están relacionadas con herencias, violencia intrafamiliar, pensiones de alimentos, deudas y conflictos de arriendo. “Las personas llegan por una consulta y después aparecen otros temas en los que también podemos ayudarlas. Sobre todo, los adultos mayores preguntan mucho sobre herencias”, señala Castillo.

En muchos casos, agrega, las personas no solo necesitan información jurídica, sino también acompañamiento y orientación personalizada. “Los casos son muy difíciles de estandarizar. Siempre tienen algo distinto. Entonces esa atención personalizada es muy importante”, comenta.
La experiencia también ha generado un impacto significativo en la formación de los estudiantes de Derecho, quienes participan desde distintos niveles de avance académico. “Ha sido una experiencia humana extraordinaria y académicamente muy importante. A nuestra carrera le hace falta eso: que los estudiantes salgan, conversen y se atrevan a interactuar con las personas”, afirma Castillo.
Una mirada integral
Desde la organización de las ferias, uno de los principales aprendizajes ha sido la necesidad de trabajar interdisciplinariamente. Según Navarro, muchas veces las personas llegan buscando resolver un problema puntual, pero durante la conversación aparecen otras necesidades que pueden ser abordadas por distintas áreas. “Creemos que cuando las personas pasan por todas las disciplinas logran tener respuestas más completas a sus requerimientos”, explica.
Desde Medicina UC advierten además que avanzar hacia sistemas de salud más preventivos implica considerar factores que van mucho más allá de la atención clínica tradicional. “El desarrollo de las enfermedades, su pronóstico y tratamiento, están determinados no solo por factores genéticos, sino también ambientales, culturales, económicos y sociales”, explica la vicedecana de la Facultad de Medicina UC.
En esa línea, subraya que aspectos como la alimentación saludable, las áreas verdes, las redes de apoyo y el acceso a espacios de recreación son fundamentales para mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades. “Un buen sistema de salud no solo debe tratar la enfermedad, sino influir e impactar en todos los factores determinantes en salud, identificando las necesidades actuales y desarrollando estrategias que permitan anticiparse y prevenir las enfermedades y necesidades emergentes”, afirma.

El enfoque “Una Salud” busca justamente eso: comprender que el bienestar no depende únicamente de factores médicos, sino también de las condiciones sociales, ambientales y comunitarias que rodean la vida cotidiana. Por ello, la proyección de estas ferias apunta a fortalecer el trabajo colaborativo con organizaciones barriales y ampliar la participación territorial.
“Proyectamos evolucionar hacia un modelo de participación activa con diversos actores barriales, incorporando juntas de vecinos, grupos animalistas y organizaciones ambientales”, señala Navarro.
Mientras tanto, las ferias continúan consolidándose como espacios donde la universidad y la comunidad se encuentran para construir soluciones compartidas. En tiempos marcados por desafíos ambientales y sociales cada vez más complejos, iniciativas como estas recuerdan que la salud de las personas también depende de la salud de sus barrios, de sus vínculos y de su entorno.