Feria Enredadera UC conecta a las organizaciones estudiantiles que impulsan la sustentabilidad

2 de Noviembre 2026

Con stands, actividades y espacios de conversación, la iniciativa reunió a distintas organizaciones estudiantiles de la Universidad Católica en torno a un propósito común: promover la sustentabilidad, visibilizar sus iniciativas y convocar a nuevos integrantes a ser parte de este trabajo colectivo.

La sustentabilidad tiene múltiples formas de expresarse dentro de una universidad. Puede tomar forma en una jornada de limpieza de playas, en proyectos de educación socioambiental, en iniciativas de agroecología, en cuidado de la fauna o en espacios de organización comunitaria. Esa diversidad encontró un punto de encuentro en una nueva edición de la Feria Enredadera UC, instancia que reunió a organizaciones estudiantiles que, desde distintas veredas, trabajan por construir una comunidad universitaria más consciente y comprometida con el medioambiente. 

Organizada por las propias agrupaciones, con la coordinación de la Vocalía de Sustentabilidad de la FEUC y la Mesa de Sustentabilidad (Mesus) de la UC, y el apoyo de la Dirección de Sustentabilidad y el Instituto para el Desarrollo Sustentable UC, la feria abrió sus espacios para dar a conocer el trabajo, los objetivos y las actividades de estas organizaciones. Una invitación a descubrir que existen distintas maneras de involucrarse y aportar a los desafíos socioambientales actuales. 

La Feria Enredadera UC reunió a las organizaciones estudiantiles de sustentabilidad de nuestra universidad.

Para Martina Márquez, integrante de la Vocalía de Sustentabilidad FEUC y coordinadora general de Mesus, generar estos encuentros es fundamental para acercar las iniciativas a la comunidad estudiantil y dar a conocer las herramientas que ofrece la universidad. “Es súper importante conectar la comunidad estudiantil con las organizaciones estudiantiles de sustentabilidad, con tal de concientizar un poco más sobre las herramientas que tiene la universidad para que los estudiantes puedan lograr cosas en torno a la sustentabilidad”, explica. 

Sin embargo, Enredadera no solo busca convocar a nuevos participantes. También responde a una necesidad que las propias agrupaciones han identificado: fortalecer sus vínculos y generar mayores espacios de articulación. “Una de las principales dificultades que han tenido las organizaciones estudiantiles en torno a la sustentabilidad ha sido la conexión entre ellas. Nos ha faltado mucha comunicación, entonces ferias como estas, no solamente le sirven a la comunidad estudiantil, sino que también a nosotros como organizaciones”, señala Márquez. 

Una mirada que comparte Benjamín Mella, estudiante de Geografía e integrante de la agrupación Brújula Joven, quien destaca el valor de construir comunidad desde la acción. A su juicio, las agrupaciones presentes aportan tanto un sentido de pertenencia como iniciativas concretas para avanzar hacia una universidad más sustentable. “Enredadera se ha conformado como una alianza bien importante para la comunidad universitaria, debido a que eso es lo que falta o lo que se tiende a diagnosticar en los territorios: que falta un sentimiento de comunidad y, aparte del sentimiento, una ejecución comunitaria como tal”, explica. 

Cada una de las organizaciones tuvo la oportunidad de visibilizar su trabajo y sus objetivos.

La recepción de los visitantes también ha sido parte de esa experiencia. Durante la jornada, Mella observó un interés especial entre estudiantes de primeros años, quienes se acercaron a conocer las propuestas y posibilidades de participación. Afirma que “la respuesta es muy positiva, veo a mucha gente muy entusiasmada, de primer año, de segundo año. De verdad creo que se ha conformado una instancia muy particular y positiva para la gente”.  

Desde ECOS, programa estudiantil dedicada a promover la sustentabilidad y el compromiso ambiental, Karla Rinaldi, estudiante de Enfermería y voluntaria de la agrupación, destaca la importancia de que estas iniciativas tengan espacios para darse a conocer. “A nivel país es muy importante contribuir desde nuestra vereda sobre estos temas, sobre todo ahora con el medioambiente y enfocado en la sustentabilidad. Desde nuestra vereda podemos ir contribuyendo cada vez más a informar a la comunidad y a ser parte de este proceso”, dice. 

Para Rinaldi, uno de los principales desafíos sigue siendo acercar estos temas a quienes todavía no conocen las organizaciones ni las posibilidades de involucrarse. Una tarea en la que instancias como Enredadera cumplen un papel relevante: despertar la curiosidad, abrir conversaciones y mostrar que la sustentabilidad también se construye desde las decisiones y acciones cotidianas de la vida universitaria. 

Voluntarios(as) del programa ECOS participaron en la organización de la feria y en la difusión de sustentabilidad en el evento.

Esa posibilidad de descubrir nuevos proyectos fue precisamente lo que motivó a Nubia Macaya, estudiante de Ingeniería Comercial, a visitar la feria por segundo año consecutivo. Manifiesta que “es una súper buena instancia para conocer otros proyectos además de los que ya son muy visibles. Además, en esta ocasión vinieron de otros campus y otras universidades, así que se genera un ambiente de mayor conexión y, para los que tenemos la misma motivación, es muy bacán”, cuenta. 

Al finalizar la jornada, la invitación de Enredadera trasciende el recorrido por sus stands. Se trata de reconocer que la sustentabilidad no es una tarea aislada ni exclusiva de una organización, sino un desafío compartido que necesita de distintas miradas, voluntades y formas de participación. Como plantea Martina Márquez, el propósito es que quienes visiten la feria puedan conectarse con los desafíos que plantea la crisis climática y, sobre todo, encontrar en estas agrupaciones un espacio desde donde comenzar a actuar. 

Porque, a veces, el primer paso para transformar el entorno es encontrarse con otros que comparten las mismas inquietudes. Y en la universidad, ese encuentro también puede echar raíces.